Primeros pasos con el sistema: Sesiones y entorno de trabajo
Pantalla de bienvenida
La pantalla de bienvenida es la pantalla que nos muestra Windows cuando se ha cargado en el sistema y está esperando a que algún usuario quiera utilizar el sistema informático.
En esta pantalla, en Windows 10, se muestra la fecha y hora a la espera de que el usuario quiera iniciar sesión para usar el sistema. Esto podemos indicarlo haciendo clic en la pantalla.

Por defecto, se muestran los usuarios que hay en el sistema para que podamos elegir con que cuenta de usuario queremos trabajar. Recuerda, Windows es un sistema operativo multiusuario (pseudomultiusuario realmente) y debe conocer qué usuario es el que quiere trabajar con el sistema, por eso es necesario identificarse primero y después autentificarse, utilizando una contraseña de acceso o algún sistema biométrico si el sistema cuenta con él (lector de huellas).

Sesiones, inicio y cierre de sesión
En términos generales, en el contexto de sistemas operativos, una sesión es el tiempo en el que el usuario está interactuando o trabajando con el sistema. Es decir, es el lapso de tiempo en el que un usuario trabaja con el sistema.
En los sistemas operativos multiusuario, donde podemos tener varios usuarios que utilicen el mismo sistema, es fundamental que el sistema operativo sepa qué usuario está trabajando en cada momento con él sistema. Para ello se realiza un proceso de login o inicio de sesión en el que el sistema operativo tiene que identificar al usuario concreto que quiere trabajar con el sistema y comprobar que realmente es quien dice ser a través de un proceso de autenticación.
En este inicio de sesión, lo primero que se hace es solicitar al usuario su nombre de usuario o login. El login o nombre de usuario es el nombre con el que se identifica al usuario en el sistema.
En los sistemas operativos clientes de Windows habitualmente se utiliza una pantalla de bienvenida en la que aparecen representados gráficamente o en una lista los nombres de las cuentas de usuario que hay en el sistema.

De esta forma, se facilita al usuario elegir el nombre de usuario con el que quiere iniciar sesión.
Una vez elegido o insertado el nombre de usuario, el siguiente paso será autentificarse en el sistema. Para ello, habitualmente, se utiliza una contraseña. Una vez insertada la contraseña, el sistema operativo comprueba si coincide con la contraseña que tiene almacenada para ese usuario. Si es así, entonces inicia sesión para el usuario.

Este inicio de sesión pasa por cargar el perfil del usuario actual, su entorno de trabajo, dejando el sistema preparado para este usuario concreto.

Cuando el usuario termine de trabajar, debería cerrar su sesión. Si nadie más va a utilizar el sistema, debería apagar el sistema.

Entorno de trabajo de Windows
Windows utiliza una interfaz gráfica de usuario basada en una serie de abstracciones como son el escritorio, las ventanas y los iconos.

El escritorio es la zona principal de trabajo del usuario. Ocupa toda la pantalla, excepto la barra de tareas (si está configurada para mostrarse siempre).
La barra de tareas es una barra que por defecto está situada en la parte inferior de la pantalla, aunque se puede mover a otras zonas de la pantalla.
Tanto en la barra de tareas como en el propio escritorio nos encotramos con iconos que represetan elementos u objetos en el sistema. Un icono es una representación gráfica, una imagen pequeña que identifica una aplicación, un fichero, un directorio, un dispositivo hardware (impresora, interface de red, etc). Al final, representa un objeto o recurso del sistema. Cuando el usuario hace doble clic en un icono el sistema operativo entiende que el usuario quiere utilizar ese objeto y actúa en consecuencia.
Si es un programa, lo ejecuta. Si es un fichero, trata de abrir el fichero con el programa asociado a ese tipo de ficheros. Si es un directorio, muestra el directorio en la herramienta del sistema de navegación de sistemas de ficheros Windows Explorer.
Menú de inicio
En la parte inferior izquierda, en la barra de tareas, nos encontramos con el botón de inicio de Windows. Si lo pulsamos con el botón izquierdo se mostrará el menú de inicio de Windows.


En el menú de inicio se muestran las aplicaciones instaladas en el sistema. Si utilizamos mucho una aplicación podemos añadir un acceso directo a dicha aplicación tanto en la barra de tareas como en el menú de inicio.
Vamos a Anclar al inicio una aplicación que utilizaremos mucho como administradores de sistemas: Administración de equipos. Para ello nos vamos a Herramientas administrativas, expandimos y hacemos clic con el botón secundario sobre Administración de equipos. Esto mostrará un menú contextual donde podremos seleccionar la opción Anclar al Inicio.


También podemos añadir un acceso directo en la barra de tareas.

Ahora aparecerá un acceso directo en la barra de tareas.

De esta forma, podemos organizar un poco nuestra interfaz de usuario de acuerdo a nuestras necesidades o peculiaridades.
Es más, una vez anclado un elemento podemos cambiar el nombre del grupo donde lo hemos insertado y colocarlo donde mejor nos convenga.


Ahora podemos cambiar su ubicación dentro del panel arrastrando y soltando el grupo.

Si pulsamos de nuevo sobre el menú de inicio, nos mostrará la siguiente información.

Al pulsar sobre nuestro usuario nos muestra un menú con opciones sobre el usuario y otros usuarios del sistema. Comencemos por cambiar la configuración de la cuenta.

Esto nos llevará al panel de configuración de la cuenta del usuario. Desde aquí, si tenemos Windows activado, podremos configurar algunos detalles de la cuenta de usuario.

La siguiente opción que vamos a ver es Bloquear.

Esta opción no cierra la sesión actual del usuario, sino que la bloquea. De forma que, si se quiere seguir trabajando se tendrá que insertar de nuevo la contraseña del usuario.
Si queremos volver a usar el sistema, tenemos que pasar de nuevo por la pantalla de bienvenida.

Esto se utiliza cuando vamos a dejar de trabajar durante un lapso de tiempo relativamente corto y no queremos dejar – nunca lo hagas – la sesión abierta desatendida.
La siguiente opción del usuario es cerrar la sesión actual. De esta forma, el usuario indica que va a dejar de trabajar con el sistema y se cierran todas las aplicaciones que tiene abiertas, liberando la sesión de forma ordenada. El sistema no se apagará, seguirá esperando a que lleguen otros usuarios en la pantalla de bienvenida.

Si nos fijamos en el menú del usuario, aparece otro usuario en nuestro alumno. Si pulsamos sobre el icono de este usuario, le indicamos a Windows que queremos cambiar de usuario a ese usuario. Esto nos llevará a la pantalla de bienvenida con el usuario seleccionado.

Si cambiamos de usuario, tras insertar la contraseña en la pantalla de bienvenida, se inicia sesión con ese usuario, pero no se cierra la sesión del usuario anterior.

Lo que hemos hecho es un cambio de usuario.
Si en el menú de inicio pulsamos la opción Inicio/Apagado nos mostrará las opciones de apagado y reinicio del sistema. En este caso Windows ha descargado automáticamente una serie de actualizaciones que para instalarse requieren el reinicio del sistema.

Configuración del sistema
Para acceder a configuración del sistema podemos utilizar el lanzador que aparece en el menú de inicio.


Si hacemos clic en cualquiera de estos lanzadores se abrirá el panel de configuración de Windows.

Desde aquí tenemos acceso a las principales opciones de configuración del sistema operativo Windows 10.
Más adelante, utilizando supuestos prácticos, echaremos un vistazo a las opciones de configuración más importantes. Ahora mismo, en este nivel, lo importante es conocer cómo llegar hasta aquí.
Apagar, suspender, hibernar, cerrar sesión y bloquear
Apagar el sistema es un proceso en el que al final, el sistema se apagará por completo. El proceso consiste en cerrar todas las sesiones activas de usuarios y después salir del sistema operativo y apagar el sistema.
Suepender el sistema en un proceso en el que el sistema operativo se prepara para un estado de inacción o de espera. No se guarda nada en disco dro. El hardware del sistema pasará a un estado de bajo consumo. No está apagado y hay datos en memoria principal, exactamente igual que cuando se estaba ejecutando el sistema. Lo que sucede es que el sistema se queda a la espera de que el usuario quiera volver a seguir trabajando.
Hibernar es un proceos en el que al final el sistema se apaga por completo. Sin embargo, el sistema operativo guarda información del estado de la máquina para que cuando se encienda la próxima vez, cargue esa información y el sistema esté en un estado casi identico al que estaba cuando se hiberno. Para eso tiene que guardar el contenido de la memoria principal en la memoria secundaria. En windows se guarda en un fichero hiberfile.sys.