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Servicios en red

Introducción

Los servicios en red son cada vez más importantes en los sistemas informáticos profesionales.

Cada vez nos encontramos con más empresas o incluso particulares que cuentan con varios sistemas informáticos interconectados entre sí intercambiando información y compartiendo recursos a través de la red.

Todo este proceso de intercambio de información entre sistemas informáticos conectados a través de una red de datos suele ser bastante transparente para el usuario utilizando una arquitectura cliente / servidor.

En esta arquitectura de red cliente / servidor nos encontramos los siguientes elementos:

Protocolo de red. Protocolo de nivel de aplicación que se utiliza para comunicar las aplicaciones encargadas de llevar a cabo el servicio intercambiando información a través de una red de datos. El protocolo determina las normas o las reglas que establecen como se debe llevar a cabo el intercambio de información.

Clientes. Se trata de aplicaciones que acceden al servicio realizando peticiones. Su función es hacer de interfaz entre el usuario y los servicios que se proporcionan por el servidor, gestionando las peticiones al servidor: enviando peticiones a través del protocolo de red utilizado y recibiendo e interpretando la información de respuesta del servidor.

Servidor. Aplicación que recibe y sirve peticiones de los clientes a través de la red utilizando un protocolo común. Su función es esperar peticiones a través de la red escuchando por un puerto definido y conocido en el protocolo utilizado. Una vez recibe la petición la sirve, realizando la acción que necesite, y proporciona una respuesta a dicha petición a través de la red.

Cliente y servidor son aplicaciones que se deben ejecutar en un sistema informático para poder utilizarse. Habitualmente se suele contar con una única aplicación servidor ejecutándose en un sistema informático que cuente con bastantes recursos al que también se le suele llamar servidor. Podemos encontrarnos con varios servidores para un servicio concreto, por ejemplo cuando hay mucha carga de trabajo y se desea balancear dicha carga de trabajo en varios sistemas informáticos.

De la misma forma, los clientes de un servicio concreto son aplicaciones que se deben ejecutar en un sistema informático para ser utilizadas. Por norma general nos podemos encontrar con varias aplicaciones cliente ejecutándose a la vez en distintos sistemas informáticos que realizan peticiones contra un servidor. Por este motivo, el sistema informático sobre el que se ejecute el servidor deberá tener los recursos suficientes para poder servir la carga de trabajo generada por las peticiones de los clientes.

Por supuesto, para que tanto cliente como servidor puedan comunicarse es fundamental contar con una red de ordenadores a la que estén correctamente conectados los sistemas informáticos donde se ejecutan las aplicaciones cliente y servidor. Por ejemplo, es fundamental que exista una red que interconecte físicamente los equipos y que la configuración lógica de las interfaces de red de los sistemas a conectar esté correctamente configurada. Si no es así, no se podrán comunicar ni el cliente ni el servidor.

Algunos de los servicios en red más habituales son:

  • Servicio de nombres DNS
  • Configuración automática de red DHCP
  • Transferencia de ficheros con sistemas remotos FTP.
  • Recursos compartidos: almacenamiento en red e impresoras en red.
    • SMB/CIFS
    • NFS
  • Servicio web HTTP / HTTPS
  • Correo electrónico SMTP, POP3 e IMAP
  • Mensajería instantánea IRC